Panamá

Crítica Panameña: “Algo Azul” un paso en el escalón al cine internacional

algo azul - poster

La cultura popular tiene una lista o requisitos para la novia a la hora de casarse. Algo nuevo, algo viejo, algo prestado y algo azul. Mariel García Spooner trae a la pantalla grande panameña una historia que sigue esta idea creando una experiencia divertida y emotiva para los que sueñan con el matrimonio.
“Algo Azul” es una comedia romántica del 2021 y la ópera prima de la directora Mariel García Spooner con una producción de María Isabel Burnes a quien recordamos por su trabajo en la producción de “Panquiaco”.

Es una experiencia mágica cada vez que sale una película panameña y sobre todo estas producciones que son posibles gracias al Fondo Cine que tenemos en el país. Venía esperando “Algo Azul” desde hace un tiempo porque me sonaba a una comedia panameña diferente a las que tenemos normalmente y, para mi sorpresa, sí lo fue. Esta película cuenta la historia de Ana (Liz Grimaldo) una chica que sueña con casarse, pero un incidente con su vestido de novia hace que todo se salga de control y la obliga a armar su boda ese mismo día. Una premisa que inmediatamente te garantiza risas y una reflexión sobre el verdadero amor y lo que creemos que significa el matrimonio.

Desde sus primeros minutos nos damos cuenta de que no es una clásica comedia panameña llena de doble sentido y humor dudoso, sino que la visión de la directora es más internacional. Una historia con la cual una gran cantidad de personas alrededor del mundo puede sentirse identificada y su tono de comedia viene del absurdo de la situación en la que la protagonista se mete. Fácilmente puede encajar bien con otras comedias latinoamericanas que vemos. De este modo puedo ver este filme como un puente o un paso a ese nuevo escalón hacía un cine más grande y universal y que a su vez recuerda a las comedias románticas chilenas y argentinas.

Me sorprende mucho que, a diferencia de otras producciones, no intenta venderte que la historia sucede en Panamá, pero por medio del arte y los diferentes elementos puedes situarte con una facilidad absoluta con que estamos en un país latinoamericano, sea por nuestra idiosincrasia y todas esas cosas que nos hacen panameños como preguntar al taxi si va antes de subirnos y cuando entramos están extrañamente decorados por dentro, las situaciones absurdas que uno puede encontrarse en un metrobus y la ironía de como reacciona la sociedad ante un alboroto como este en las redes sociales.

A nivel de guion, es una historia que tiene varios giros interesantes para el desarrollo de varios personajes a tal punto que llega la mitad de la película y no sabes como cada uno resolverá los conflictos que tienen, aunque ya te imaginas como va a terminar. Atrapante, pero a su vez superficial con un clímax que, aunque cierra los conflictos, no llega a tener un impacto tan fuerte como se siente que debería tener y deja un poco en el aire la resolución del conflicto de Ana sin darnos un vistazo de su nueva relación con su ex o si su opinión sobre lo que significa casarse significa o sigue creyendo en el matrimonio como ese cuento de hadas de te hará feliz inmediatamente.

En el apartado fotográfico es donde se complica todo. “Algo Azul” tiene planos hermosos como todos en los que vemos a Ana de espalda corriendo con el vestido o cuando la vemos acostada en la hierba, pero hay muchas ocasiones en que se nota que las personas se salen de foco o que se escala el cuadro para poder crear otros planos en post-producción. No son carencias graves, pero sí te llega a sacar un poco de la ilusión que es el medio cinematográfico porque hacen evidente que hay una cámara y que existe una lucha del foquista en ella. En general, se me hizo fácil amar los grandes planos generales, pero en planos medios y primeros planos si no se fallaba el enfoque, era una composición extraña. Por último, cabe mencionar que lo que más ruido hace son las tomas de drone que no encajan con el pietaje de la cámara que usan para el resto de la película, se nota que son muy diferentes y es parte de esas pequeñas cosas que te hacen dar cuenta que aún nos falta calle en la cinematografía.

Concluyo recomendándola felizmente. Me siento bien cada vez que veo películas panameñas como esta que tienen una identidad y una visión clara de lo que quieren y buscan. “Algo Azul” es una película que se la puedo recomendar a casi cualquier persona y sé que la disfrutarían. Hasta ahora es mi película panameña favorita de este año y sin duda la vería un par de veces más.


Trailer:

Related Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Back to top button