
Desde hace varios años atrás hemos visto a creadores de contenido de diferentes redes sociales intentan hacer el salto a hacer películas, al cine. Es indudable que este es uno de los muchos caminos para hacer ese sueño realidad y hemos tenido varios casos de éxito como lo fue el caso de Danny and Michael Philippou con “Talk to Me”. Este mes hemos tenido dos casos de este salto, “Obsession” de Curry Barker y “Backrooms” de Kane Parsons.
“Backrooms” es una película de terror del 2026 escrita y dirigida por Kane Parsons, o Kane Pixels como es conocido su canal de Youtube. Producida por Atomic Monster y distribuída por A24.
“Backrooms” cuenta la historia de Clark (Chiwetel Ejiofor – “The Life of Chuck”, “Venom: The Last Dance”), un vendedor de muebles que descubre que en el subsuelo de su mueblería hay una pared que puede ser atravesada a un lugar que, por cuestiones de simplificar la explicación, llamaremos los backrooms, aunque en ninguna parte de la película se le da un nombre oficial a esta dimensión extraña. Los backrooms son un espacio liminal, parece una planta de un edificio de oficinas de los 80s-90s, pero sus pasillos y habitaciones son interminables, un laberinto y que poco a poco se van descubriendo diferentes pisos con diferentes temáticas. La psicóloga de Clark, Mary Kline (Renate Reinsve – “Sentimental Value”, “The Worst Person in the World”) también llega a este lugar persiguiendo a Clark porque cree que está un poco loco y también se revela que hay científicos investigando este lugar.
Tenemos tres líneas narrativas corriendo al mismo tiempo, de las cuales solo se explora una. La de Clark. A media profundidad, o casi nada, solo entendemos que es la persona que queda conectada a los backrooms y hasta tal punto se llega a entender con los monstruos que viven ahí, lo cual tampoco queda siendo verdad. La historia de Mary se explora un poco, solo sabemos que su madre tenía problemas mentales y vivió en soledad. Con esas pocas explicaciones de los personajes vemos de manera abstracta como los lugares que habitan se transforman en backrooms poco a poco hasta perder toda su forma, como si fuera una metáfora de algo, de la vida o quisiera decir algo profundo.
El problema llega cuando la película acaba y te das cuenta de que realmente nunca se trató de nada. Nunca hubo un desarrollo de personajes, nunca hubo una explicación, nunca hubo respuestas a la única pregunta que abre, la cual podríamos decir que es: Que son los backrooms? Pero nada y creo que no es una sorpresa, por lo menos para mi no lo fue.
Cuando exploramos el origen de esta historia, en youtube, con los antiguos cortos de Parsons nos damos cuenta que lo que presenta es una exploración estética de espacios liminales en un contexto de terror, la música, la estética found footage, los monstruos con una muy suave línea narrativa de unos científicos explorando y estudiando el lugar, pero más allá no hay nada que contar. Backrooms es eso, losvibes de un laberinto moderno con estética de vhs para transmitir esa emoción. Siento que cuando veo el trabajo de Parsons, no veo a un storyteller, veo a un editor o un técnico de efectos especiales que tuvo la oportunidad de intentar dirigir una película pero con el resultado nos damos cuenta de la verdad. Me hubiera gustado poder disfrutar más de “Backrooms” pero no dice nada. Por lo menos en esta primera entrega, ya que es muy probable que haya una segunda parte eventualmente, porque lo necesita y no dudo que mucha gente vaya a verla al cine. Y si realmente llega a existir una segunda parte, espero que se dedique a contar algo, no solo a mostrar paredes y pasillos por 2 horas escondiéndose bajo la excusa de la interpretación.
Esta película me hace pensar en la añoranza que tiene cada generación por la estética de la generación anterior, así ha sido siempre y parece ser un ciclo que se repite cada década. La generación Z añora los 90s que nunca vivieron, y los Millenial igual pero con los 80s. Entonces quedamos con esta serie de experimentos estéticos que en algunas ocasiones funcionan, otras no, pero por alguna razón lo sucedido en estos últimos años no está funcionando, con monstruos tipo “Five Nights at Freddys” con sus animatronicos y ahora lo que sea que hizo “Backrooms”. Obviamente no todas las nuevas películas son negativas, hay voces jóvenes y frescas en el terror que son simplemente brillantes como es el caso de Curry Barker y Danny and Michael Philippou, aunque estos últimos creo que son millennials.
Vale la pena ver “Backrooms”? Creo que no. En el estado actual no aporta nada, a parte de una estética que ya de por sí está trillada. Pero supongo que funciona para referencia atmosférica de algún proyecto. Actualmente está en el cine.
Trailer:




